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La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha desarrollado tres escenarios que exploran cómo podría evolucionar el sistema energético bajo diferentes entornos de políticas, tendencias de inversión y dinámicas tecnológicas (World Energy Outlook, 2024). Los tres escenarios son: i) Escenario de políticas declaradas (STEPS). ii) Escenario de compromisos anunciados (APS). Y iii) Escenario de emisiones netas cero para 2050 (NZE).
Según la proyecciones de la IEA, la demanda de los combustibles fósiles alcanzará su punto máximo en 2030 en todos los escenarios (STEPS, APS, y NZE), disminuyendo con el tiempo mientras las energías renovables y de bajas emisiones aumentan significativamente. En los Escenarios de Políticas Declaradas (STEPS), se observa una reducción en la demanda de carbón a partir de 2025, mientras que la de petróleo y gas natural alcanzan su punto máximo a finales de la década.
La proporción de combustibles fósiles en el suministro total de energía, que se mantuvo en torno al 80% durante décadas, disminuye al 75% en 2030 y a menos del 60% en 2050. En contraste, el Escenario de Políticas Anunciadas (APS) muestra que todos los combustibles fósiles alcanzan su pico en 2025, y la participación global de estos combustibles desciende a cerca del 35% para 2050. El Escenario de Emisiones Netas Cero (NZE) implica una transformación más profunda, con una disminución constante de todos los combustibles fósiles desde el presente, llegando a representar menos del 65% del suministro energético total en 2030 y aproximadamente el 15% en 2050.
El uso de carbón disminuye en todos los escenarios hasta 2050, con el sector eléctrico a la cabeza del descenso. La demanda global presenta diferentes trayectorias según el escenario: Escenario STEPS: La demanda disminuye aproximadamente un 15% entre 2023 y 2030, y más del 40% para 2050. Escenario STEPS: La demanda disminuye aproximadamente un 15% entre 2023 y 2030, y más del 40% para 2050. Escenario APS: Se observa una reducción en una cuarta parte para 2030 y de casi el 75% para 2050, impulsada principalmente por la caída en el sector eléctrico. Escenario NZE: La demanda global de carbón experimenta una disminución del 45% para 2030 y del 90% para 2050. En este escenario, el sector eléctrico lidera la reducción, con un uso mundial de carbón que baja más del 50% entre 2023 y 2030 (IEA, 2024).
Tras décadas de crecimiento, la demanda de gas natural se estabilizará en 2030 según las políticas actuales. La demanda caerá un 40% en el escenario APS para 2050 y un 80% en el escenario NZE.
En el escenario STEPS, el crecimiento promedio anual de la demanda de gas natural para el período 2023-2035 se sitúa en 0,5%, significativamente menor que el 2% registrado entre 2010 y 2023. La demanda alcanzará su punto máximo alrededor de 2030, para luego descender levemente hasta 2050. Por otro lado, en el escenario APS, la demanda comenzará a declinar a partir de la segunda mitad de la década de 2020, resultando en una reducción del 17% para 2035 en comparación con 2023. En el escenario NZE, la disminución de la demanda es más pronunciada, con una caída anual aproximada del 5% entre 2023 y 2035, y un promedio anual del 6% entre 2035 y 2050 (IEA, 2024).
En el escenario STEPS, la demanda mundial de petróleo alcanza su pico antes de 2030 (≈102 mb/d) y baja a 99 mb/d en 2035, regresando a niveles de 2023; la caída se explica principalmente por menor consumo en el transporte por carretera. En el escenario EPA, la demanda de petróleo cae un 17% en 2035 respecto a 2023; para entonces habría unos 135 millones de vehículos eléctricos y la duplicación del reciclaje de plásticos, junto con mejoras en la eficiencia de materiales químicos entre 2023 y 2035, frena parte del crecimiento petroquímico. En el escenario NZE, la demanda baja a 58 mb/d en 2035, con 1.350 millones de vehículos eléctricos y un ligero aumento de las tasas de reciclaje de plástico (IEA, 2024).
La capacidad solar fotovoltaica experimentará un crecimiento significativo en los próximos años: un aumento de casi el 60% para 2035 según el escenario STEPS, duplicándose en el escenario APS y multiplicándose por 2,5 en el escenario NZE. Actualmente, la energía solar fotovoltaica representa poco más del 5% de la generación eléctrica total, pero se prevé que su participación aumente al 17% para 2030, lo que la convierte en un actor crucial para cumplir el objetivo de la COP28 de triplicar la capacidad renovable para ese mismo año.
La capacidad eólica mundial experimenta un crecimiento significativo en 2023, con un aumento del 50% que resultó en la adición de 116 GW, superando el récord de 2020. Se proyecta que esta tendencia continúe, consolidando la energía eólica como la segunda fuente de electricidad para 2035 en el escenario STEPS, alcanzando más de 2.800 GW de capacidad instalada y 7.500 TWh de generación. Escenarios con mayor electrificación y despliegue acelerado de energía de bajas emisiones, como el APS y el NZE, estiman que la capacidad eólica instalada supere los 3.500 GW y 4.500 GW respectivamente para el mismo año.
El Energy Outlook 2024 de BP (British Petroleum) analiza la transición energética hasta 2050 mediante dos escenarios: Trayectoria Actual, que refleja la senda hoy seguida por el sistema energético global, y Cero Neto, que muestra cómo podrían transformarse sus componentes para lograr una fuerte reducción de emisiones. Ambos escenarios se basan en las tendencias y desarrollos recientes del sistema energético global.